
Si uno de sus seres queridos recibió diagnóstico de cáncer de seno, es probable que usted vaya a desempeñar un nuevo papel: proveedor de cuidados. Las mujeres con cáncer necesitan ayuda de familiares y amigos para enfrentar el diagnóstico y someterse al tratamiento. Algunas veces esto puede parecer abrumador y causar agotamiento.
Si usted está estresado hasta el límite de agotamiento, no podrá realizar sus tareas de proveer cuidado de manera eficaz. Por ello, mientras cuida de una persona con cáncer, recuerde cuidarse también a sí mismo.
Síntomas de advertencia sobre agotamiento del proveedor de cuidados
Para determinar si puede estar sufriendo de agotamiento, responda las preguntas siguientes:
- ¿Estoy irritable o impaciente?
- ¿Me he alejado de mis amigos y he abandonado mis actividades normales?
- ¿Estoy siempre cansado?
- ¿Tengo dificultad para dormir o permanecer dormido?
- ¿Me siento aturdido, como que necesitara forzarme a hacer las cosas básicas?
- ¿Estoy comiendo más o menos que lo usual?
- ¿Sólo el alcohol o drogas me proporcionan alivio?
- ¿Me siento culpable porque no estoy haciendo lo suficiente?
- ¿Siento resentimiento por el trabajo que estoy haciendo?
Puede obtener ayuda si habla con un consejero o con su médico, o llame a la línea directa de asesoría sobre cáncer de seno.
Cómo evitar el agotamiento
¿Cómo puede cuidarse a sí mismo? Estos son algunos consejos:
- Haga ejercicio. Encontrar tiempo para hacer ejercicio puede ser un reto, pero no es necesario que siga su rutina normal de ejercicios. Vaya a caminar mientras su ser querido recibe tratamiento, o levántese un poco más temprano y aproveche el tiempo para hacer alguna actividad. El ejercicio puede ayudara reducir el estrés y darle más energía.
- Coma alimentos saludables. Puede ser tentador comer alimentos al paso durante sus actividades, o incluso puede ser difícil encontrar un momento para comer. Mientras prepara alimentos saludables para su ser querido, recuerde que debe satisfacer también sus propias necesidades nutricionales.
- Relájese. Disfrute de un masaje, practique la imaginación visual, medite o aprenda ejercicios de respiración profunda para ayudar a aliviar el estrés.
- Mantenga un diario. Escribir las experiencias por las que está pasando puede ayudarle a evaluar sus sentimientos.
- Intégrese a un grupo de apoyo para proveedores de cuidados. Hablar con otros que tienen experiencias similares puede ayudarle a sentirse apoyado. Comuníquese con la división local de la Sociedad Americana del Cáncer para obtener información sobre un grupo de apoyo cercano a su localidad.
- Pida ayuda. Usted no puede hacerlo todo. Cuando sus amigos o parientes ofrezcan ayuda, asígneles una tarea específica, por ejemplo encargarse del carpool, hacer comidas o ayudar con los mandados.
- Tómese un día libre. Dése tiempo — aunque piense que no lo necesita — para actividades de esparcimiento, ir al cine o hacer algo que le dé placer. Ya sea tejer por 10 minutos o salir el día completo una vez a la semana, lo importante es encontrar una manera revigorizarse que funcione para usted.