
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para destruir las células cancerosas, particularmente las que se han extendido a otras partes además del seno. Si se administra después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que pudiera quedar en el cuerpo, se le conoce como quimioterapia complementaria posquirúrgica. Si se administra antes de la cirugía para encoger el tumor antes de su extirpación, se le conoce como quimioterapia complementaria prequirúrgica. En el caso de tumores que se han extendido y no pueden extirparse mediante cirugía, la quimioterapia puede ser el principal método de tratamiento.
Los medicamentos utilizados en la quimioterapia son llamados medicamentos citotóxicos porque destruyen células. Los medicamentos circulan en el torrente sanguíneo hacia todo el cuerpo y pueden eliminar cualquier célula de rápido crecimiento, incluyendo células cancerosas y algunas células sanas. Los medicamentos para la quimioterapia son cuidadosamente controlados, tanto en sus dosis como en su frecuencia de uso, de manera que se eliminen las células cancerosas, al tiempo que se minimiza el riesgo para las células sanas. En el tratamiento del cáncer de seno se utilizan varios tipos de agentes citotóxicos. Por lo general se obtienen mejores resultados cuando se utilizan varios medicamentos en conjunto, lo que se conoce como quimioterapia combinada.
¿Cómo se administra la quimioterapia?
Los medicamentos utilizados para la quimioterapia tienen muchas presentaciones. Mientras que algunos se administran directamente a una vena (intravenosos) o a un músculo (intramusculares), otros se toman por la boca (orales). Algunos de los medicamentos deben administrarse en un consultorio o clínica médica, mientras que otros pueden tomarse en el hogar. Ciertos tipos de quimioterapia necesitan administrarse en el hospital porque requieren vigilancia especial, tanto del tratamiento como de sus efectos secundarios posibles. Hay muchos medicamentos diferentes para la quimioterapia. Cada medicamento funciona de manera diferente y a menudo se combinan para lograr un mayor efecto.
La quimioterapia puede utilizarse en varias etapas del cáncer de seno. Dependiendo de la enfermedad, puede utilizarse sola o en combinación con cirugía, radiación y otras terapias sistémicas.
¿Qué debo esperar con la quimioterapia?
La quimioterapia se administra en "ciclos", con pausas entre los ciclos, que pueden ayudar a disminuir los efectos secundarios. Un ciclo varía dependiendo de los diferentes agentes quimioterapéuticos y regímenes quimioterapéuticos. Los regímenes quimioterapéuticos para el cáncer de seno por lo general consisten de cuatro a ocho ciclos, y cada ciclo tiene una duración de 14 a 28 días. Podría ser que no reciba quimioterapia todos los días del ciclo, y que no siempre reciba el/los mismo(s) medicamento(s) en los días de tratamiento.
Por ejemplo, usted podría recibir un medicamento quimioterapéutico en el primer día de un ciclo, o recibir un segundo medicamento quimioterapéutico en combinación con el primero en el primer día y por sí solo en el octavo día del ciclo. Su médico determinará qué medicamento o combinación de medicamentos son los más adecuados para usted, tomando en cuenta su tipo y etapa de cáncer de seno, tratamientos que haya recibido anteriormente, otras enfermedades que pudiera tener, y los posibles efectos secundarios de la terapia. Debería hablar con su médico sobre cómo se le administrará la quimioterapia y cuáles son los probables efectos secundarios que puede tener con la quimioterapia.
Algunas veces, la quimioterapia se administra en una clínica u hospital durante un período de varias horas, por lo que deberá hacer arreglos para acudir a sus citas programadas. Dependiendo del tipo de quimioterapia que reciba, pueden administrársele "premedicamentos"
(medicamentos que se toman antes de la quimioterapia) para evitar ciertos efectos secundarios. También es posible que tenga que recibir fluidos por vía intravenosa antes o después de la quimioterapia.
¿Cuáles son los efectos secundarios de la quimioterapia?
Los medicamentos de la quimioterapia circulan por todo el cuerpo y pueden afectar tanto a las células cancerosas como a las sanas. Cuando las células sanas resultan afectadas, usted puede tener efectos secundarios. Los efectos secundarios específicos dependen de los tipos de medicamentos y regímenes usados. Los efectos secundarios comunes pueden incluir pérdida de cabello, náuseas, vómito, diarrea, una sensación de hormigueo o adormecimiento en manos y pies, pérdida temporal o permanente de la menstruación, ampollas o llagas en boca y garganta, y una sensación de cansancio. Los efectos secundarios más graves incluyen menor número de células sanguíneas, disminución en la capacidad de coagulación de la sangre, incremento en el riesgo de infecciones, y trastornos cardiacos o pulmonares.
Puede ser que necesite recibir otros medicamentos para el tratamiento o la prevención de estos efectos secundarios graves.
Algunos efectos secundarios son temporales o se notan más al inicio del tratamiento. Muchos de los efectos secundarios desaparecen cuando se interrumpen los medicamentos. Por ejemplo, el cabello volverá a crecer cuando se interrumpa la quimioterapia. Debería hablar con su médico sobre qué efectos secundarios puede esperar de su terapia y cómo tratarlos en caso de que se presenten.