
La radioterapia o terapia de radiación utiliza rayos x para destruir las células cancerosas del seno. A menudo, la radioterapia se utiliza en combinación con la cirugía para el tratamiento del cáncer de seno incipiente. Puede usarse para encoger al tumor antes de la cirugía, o para eliminar cualquier célula tumoral que pudiera quedar después de la cirugía. Estos son algunos otros hechos importantes sobre la radioterapia:
- Después de la tumorectomía, se aplica radiación al seno como refuerzo adicional en el lugar de la incisión.
- Después de la mastectomía puede usarse radiación dependiendo del estado de los ganglios linfáticos.
- En caso de enfermedad metastásica, algunas pacientes pueden recibir también radioterapia en la región del cuerpo a la que se haya extendido el cáncer. Por ejemplo, si el cáncer de seno se ha extendido a los huesos y está causando dolor ahí, la radiación al hueso puede disminuir este dolor.
- Cuando la cirugía no es posible, puede llevarse a cabo radiación.
¿Cómo se aplica la radiación?
Hay dos formas en las que puede aplicarse la radiación: radiación externa y un tipo de radiación interna llamada braquiterapia.
- La radiación externa es el tipo más común de radiación utilizada para el tratamiento del cáncer de seno. Para la radiación externa, se coloca a la paciente bajo una máquina que dirige rayos x hacia el tumor. La radiación sólo dura unos cuantos minutos cada sesión, y por lo general se aplica una vez al día, cinco días a la semana, durante un período de seis a ocho semanas.
- La braquiterapia es un tipo de terapia de radiación interna. Durante este tratamiento, el médico coloca temporalmente la fuente de radiación dentro del seno del que se extirpó el tumor. Esta fuente es un pequeño implante que emite radiación a una zona limitada de tejido.
Qué esperar con la radioterapia
Los efectos secundarios serán diferentes en cada paciente y pueden continuar durante varios meses después de que la radioterapia haya concluido. La mayoría de los efectos secundarios pueden mitigarse con medicamentos, y por lo general disminuirán después de terminar el tratamiento. Asegúrese de informar a su médico si presenta cualquiera de estos efectos secundarios:
- Enrojecimiento de la piel. La reacción de la piel a la radiación se limitará al área en la que se aplicaron los rayos x y será similar a una quemadura de sol –con coloración rosada o roja, comezón, ardor, dolor y posiblemente despellejamiento– aunque probablemente se desarrollará más lentamente que una quemadura solar. Si se presentaran ampollas y éstas se infectaran, el radiólogo especialista en oncología puede recomendar una corta interrupción del tratamiento a fin de permitir que la piel se regenere. La irritación de la piel causada por la radiación puede empeorar durante la semana posterior al fin del tratamiento, pero después empezará a mejorar.
- Cansancio. Un sentimiento de fatiga general afecta a muchos pacientes sometidos a radioterapia. Para contrarrestar o limitar los efectos de este cansancio provocado por el tratamiento, trate de hacer una cantidad moderada de ejercicio todos los días a fin de darle energía al cuerpo. Descanse durante el día cuando lo necesite, y pida ayuda con las tareas que le ocasionen cansancio.
- Inflamación y dolor. Durante la radioterapia, su seno puede sentirse inflamado, adolorido, hipersensible o adormecido. Estas desagradables sensaciones desaparecerán paulatinamente, aunque en algunos casos podrían no desaparecer completamente. También puede sentir dolor en la pared torácica, el cual mejorará una vez que termine el tratamiento.